SUPERTECNOLOGÍA NAZI : ARMAS SECRETAS ALEMANAS

ULTRA SECRETO

Supertecnología Nazi: Armas Secretas Alemanas

En los últimos meses de la II Guerra Mundial, los militares aliados, desde los pilotos de los bombarderos que diariamente arrasaban ciudades, nudos de comunicaciones y centro de producción alemanes, hasta los simples soldados de infantería, contemplaron con sorpresa cómo el armamento que empleaba el enemigo era cada vez más extraño y sofisticado, hasta el punto de llegar a crear un mito: la existencia, en la Alemania del año 1945, de armas maravillosas que a punto estuvieron de cambiar el resultado de la contienda. 

El régimen nazi del III Reich tenía instalaciones para el desarrollo de proyectos militares que ni aún hoy han sido superadas.

    Lo curioso de esta creencia es que en gran parte es verdad. Acciones ocasionales espectaculares llevadas a cabo por militares alemanes con sus nuevas armas, como la espectacular destrucción del puente de Remagen sobre el Rhin, en un audaz ataque de los bombarderos y cazas a reacción Ar-234 y Messerschrnitt Me-262, o la destrucción en Normandía de 25 carros de combate británicos en un solo día por un solitario carro Tiger, alimentaron aún más la convicción de que si la guerra no acababa pronto, los aliados podían encontrarse con un gran problema.

    Hoy en día se sigue investigando cómo fue posible que Alemania, aun a pesar de ser una de las naciones más avanzadas del mundo pudiera desarrollar en tan poco tiempo máquinas tan asombrosas.

    Lo cierto es que aunque la propaganda oficial aliada intentara convencer, a principios de los años ‘40, de la mente “cuadrada” de los alemanes y de su incapacidad para tener ideas originales que pudieran aportar nada nuevo al campo del armamento avanzado, el conjunto de creaciones fue sencillamente alucinante e incluía desde rayos sónicos para derribar casas hasta platillos volantes, desde fusiles que lanzaban balas que doblaban esquinas hasta cañones cargados con proyectiles de “aire”.

    Afortunadamente para el mundo, los aliados contaron a su favor con factores de orden político y estratégico que entorpecieron el desarrollo de muchos de los programas de investigación del Reich en el campo militar, obligado a suspender algunos estudios revolucionarios, como fue el caso de las creaciones de Lippisch y sus extrañas aeronaves. Aunque los logros nazis no dejaron de ser irregulares y la propia amplitud de las investigaciones impidió que se lograsen buenos resultados, lo cierto es que a comienzos de 1945 los alemanes contaban con prototipos de armas que bien pudieran haber cambiado el resultado de la guerra.

El ingenio al poder.
De la ciencia a la magia.
Más alto, más rápido, más lejos…
Misiles y cohetes: El arma decisiva
A un paso de la ciencia ficción.
Imaginación Organizada.
Guerra Biológica.

El ingenio al poder

    A comienzos del siglo XX el desarrollo de la ciencia en Alemania era tan alto que su capacidad de investigación e innovación no tenía rival entre los países desarrollados. La consideración social de los científicos era muy elevada. En los años ‘30 gracias a su fuerte sistema propagandístico, los nazis hicieron que los científicos y los técnicos gozaran de una estimación como nunca habían tenido, siendo común aspiración el poder incorporarse a estas profesiones y triunfar en su ámbito.

    Con la llegada al poder de los nazis se fue produciendo un sutil cambio. El profundo antiintelectualismo del régimen nazi y su alejamiento de las doctrinas oficiales de los centros de investigación universitarios facilitó la búsqueda de soluciones originales, que permitieron alcanzar en los años ‘40 logros inimaginables una década antes.

    Todos los expertos en armamento del III Reich han destacado un hecho evidente: si la investigación se hubiese adelantado tan sólo un año, el resultado de la contienda podía haber sido muy distinto. Cuando el alto mando de la Wehrmacht se dio cuenta de la utilidad de algunas de las creaciones de sus técnicos, la situación era ya muy mala, por lo que las prioridades alemanas se orientaron a las necesidades más inmediatas, es decir, las armas que podían tener un uso directo en la batalla, desatendiendo proyectos muy ambiciosos que exigían una elevada inversión en dinero y tiempo, algo con lo que el Reich no contaba.

    No obstante, a pesar de la premura de tiempo, de la escasez de materias primas y de la situación en ocasiones agónica en la que se trabajaba, los investigadores alemanes llegaron a alcanzar cotas de creatividad que parecen sencillamente milagrosas. Hay razones que lo facilitaron; en primer lugar la evidencia probada de que toda guerra es un buen caldo de cultivo de toda clase de inventores pintorescos; en segundo lugar, las aplicaciones revolucionarias que a partir de 1943 los alemanes situaron en primera línea de batalla obedecía a la pura y simple confianza que los soldados tenían en la capacidad de sus técnicos y científicos. Las unidades de combate creían en sus prototipos más que en el propio Alto Estado Mayor. La técnica alemana aportó soluciones revolucionarias a los problemas derivados del combate moderno que incluso en nuestros días harían de la infantería alemana del año ‘45 un rival formidable para cualquier ejército moderno.

De la ciencia a la magia

Visión Nocturna

    El primer ejemplo de investigación de “armas mágicas” nació a principios de los años ‘40, cuando los técnicos comenzaron a desarrollar visores capaces de ofrecer al soldado visión total y efectiva en la más completa oscuridad. En un principio consistían sólo en una pequeña cámara de mano que funcionaba como un revelador de fotografía, transformando los rayos infrarrojos invisibles en luz visible. Una lente convexa enfocaba los rayos hacia una pantalla, convirtiéndolos en rayos catódicos que eran dirigidos hacia una pantalla fluorescente, por lo que la radiación infrarroja se hacía visible como en una pequeña televisión. En un principio se probó con éxito como localizador de emisiones infrarrojas, lo que permitía atacar objetivos ocultos que produjesen calor (motores de vehículos, artillería, etc.).

    Los modelos de radiadores infrarrojos del año ‘45 equipaban series completas de los más avanzados carros de combate (como el Tigre Real o el Panzer V) y eran capaces de localizar los vehículos enemigos con una precisión asombrosa. Algunos detectores podían situar la posición de una cañón enemigo a más de 130 km. de distancia, con un error de un minuto de arco. Los modelos más ligeros fueron instalados sobre fusiles de asalto STG-44, para crear unidades de cazadores nocturnos “nachtjäggers”, que equipados con el “ojo mágico” podían acechar a sus enemigos en medio de la noche. Estos asombrosos modelos funcionaban además con energía solar, recargándose con una exposición a la luz diurna de un cuarto de hora diario.

    El soldado de infantería recibió también en los últimos meses de guerra algunas sorprendentes mejoras para facilitar su supervivencia. El más conocido es el Panzerfaust o terrible “puño de hierro”, arma antitanque de carga hueca fabricada de forma masiva. Asimismo, el profesor Schick, creador de los primeros blusones de camuflaje y el mayor experto de su tiempo en polimimetismo, llegó a elaborar un modelo llamado Leibenmuster para las SS, en un tejido similar al linen/rayón con una especial impregnación que le permitía evadir los rayos infrarrojos del enemigo. A este tipo de creaciones podríamos sumar los Goliath, ingeniosos robots blindados y teledirigidos por cable, que montados sobre orugas podían ser usados contra posiciones fortificadas, bunkers o carros de combate.

    Pero en medio de tanta genialidad también aparecieron prototipos inútiles o anecdóticos. Un ejemplo fueron las armas capaces de disparar “al otro lado de la esquina”. Al parecer, la idea surgió entre los granaderos y fusileros que combatían en el frente italiano y que se encontraban, una y otra vez, envueltos en complicadas luchas callejeras, casa por casa. El artefacto, consistía en un sencillo sistema que añadía un pedazo de cañón curvo a la boca de un fusil STG-44. Se hacían algunos orificios en el comienzo de la curva para permitir el escape de los gases y frenar un poco la bala y se les acoplaba encima una mira telescópica voluminosa. Disparar esta arma producía un movimiento extraño, que además del retroceso hacia arriba hacía que la bala saliera exactamente a 30° de la línea original del cañón.

Más alto, más rápido, más lejos…

    Pocas investigaciones militares alemanas han despertado más la imaginación popular que los diseños de naves voladoras de todo tipo. Es absolutamente imposible saber qué llegaron a idear exactamente sus técnicos y millares de documentos siguen en proceso de análisis. Pero de lo que no hay duda es de que constituyeron el primer paso hacia la astronáutica y que algunos diseños fueron tan alucinantes que son muchos los que se resisten a creer en su existencia.

Me-163
Horten XVIII

    Los experimentos alemanes con aeronaves a reacción comenzaron en secreto en los años ‘30; a comienzo de los ‘40, los prototipos de aviones a reacción eran ya una realidad. Hubo decenas de proyectos que alcanzaron un estado muy avanzado y centenares que quedaron en el tablero de dibujo o que apenas pasaron de ser una ilusión. Nosotros no nos ocuparemos aquí de los sofisticados aviones que llegaron a volar durante la guerra, como el Heinkel He-162 “Salamander”, o los conocidosMesserschmitt Me-262 y Me-163, ni tampoco de las aeronaves de las que no hay pruebas sólidas de su existencia, como los platillos volantes Kügelblitz, sino de proyectos reales que de haber entrado en servicio hubiesen situado a la aeronáutica alemana décadas por delante de los aliados. Veamos algunos ejemplos:

  • Focke-Wulf “1.000 x 1.000 x 1.000″: se denominó así en razón de los objetivos pretendidos: llevar mil kilos de bombas a mil kilómetros por hora y a mil kilómetros de distancia. Era un bombardero pesado con ala delta, que convertiría en escombros las ciudades inglesas y rusas. Con la velocidad prevista hubiese sido inalcanzable para los cazas aliados, como un fantasma.
  • Bachem 8-349A1 “Natter”: Caza cohete de “usar y tirar” que llegó a realizar un vuelo de prueba tripulado. Se trataba de un avión barato concebido para destruir las formaciones de bombarderos enemigos. Pesaba sólo 1.960 kilogramos y tenía una longitud de 14 metros. El interceptor cohete se lanzaba desde una rampa y tenía que aproximarse a gran velocidad a un avión enemigo para lanzarle una descarga de doce cohetes antiaéreos de 73 mm. y luego huir, momento en el cual la cabina del piloto se desprendía y éste caía en paracaídas.
  • Focke-Wulf Fw-03 “10.225″: En este caso los ingenieros buscaron un bombardero con capacidad para alcanzar los Estados Unidos. Era una nave enorme, con un fuselaje central y dos accesorios, que transportaría 3.000 kilogramos de bombas a 8.000 kilómetros de distancia. Armado con 9 cañones y 4 ametralladoras, y pudiendo alcanzar los 9.000 metros de altura, constituía un desarrollo magistral.
  • Focke-WuIf “Triebfluegel”: el extraño coleóptero es uno de los primeros ejemplos de despegue y aterrizaje vertical. Aunque era un modelo factible que hubiese superado la velocidad del sonido, la apatía oficial impidió su construcción y estaba todavía en fase de diseño al acabar la guerra. Los tres largos brazos actuaban como las aspas de un helicóptero y elevaban al avión. Cada aspa tenía en sus extremos un pequeño motor a reacción.
  • Horten Ho-IX-A: Ala voladora a reacción impulsada por los reactores y armada con cuatro cañones de 30 mm. Los trabajos realizados por los hermanos Horten no acabaron con el fin de la guerra, pues en Estados Unidos continuaron sus investigaciones en el laboratorio militar de White Sands, en Nuevo México, donde contribuyeron a los desarrollos de las primeras alas voladoras Northrop.

Misiles y cohetes: El arma decisiva

    Los cohetes fueron los que dieron a los técnicos la esperanza de obtener un arma decisiva, y casi lo logran. Todavía hoy los Misiles Balísticos Intercontinentales ICBM siguen siendo el principal elemento de disuasión de las grandes potencias y todos, sin excepción, tienen su origen en los logros alemanes de la II Guerra Mundial y en los estudios de Tsiolkovsky, Goddard y Oberth, creadores de los primeros cohetes eficaces.

    En una curiosa obra de 1923 titulada: “El cohete marchando hacia el espacio interplanetario” se abordó por vez primera el proyecto de crear un cohete no muy diferente de lo que luego fue el V-2. Sus ideas, continuadas por Poggensee y Winkler, fueron decisivamente apoyadas por la Oficina de Pruebas del Ejército y por la división de cohetes dirigida por el entonces capitán Walter Dörnberger, quien tenía como misión construir cualquier cosa que volase más alto, más lejos y con más poder que cualquier arma conocida.

    Tras instalar un gran complejo en la isla báltica de Peenemünde, cientos de científicos, muchos sin saber qué finalidad tenían sus trabajos, crearon las bases de los primeros misiles teledirigidos del mundo: las bombas volantes V-1 y V-2. Pero Dörnberger no llegó a convencer a Hitler sobre su eficacia hasta 1943, momento a partir del cual gozó de fondos ilimitados.

Los nazis crearon los primeros misiles teledirigidos del mundo. También fueron los pioneros referente a tecnología de cohetes y misiles balísticos.

    Además de estas armas de represalia dirigidas contra las ciudades aliadas (principalmente Londres), se idearon otros interesantes proyectos, como el BV-143 y BV-246, misiles crucero contra la navegación que debían volar a ras de agua; o la terrible SD-1400, una bomba antiblindaje con alas, que lanzada desde un avión hundió el acorazado Roma.

    Sin duda de todas las armas antibuque la más conocida fue la HS-293 y sus sucesoras, que lanzadas desde aviones y guiadas por radio hundieron decenas de barcos aliados. Además, los resultados experimentales facilitaron la creación de cohetes susceptibles de ser usados como apoyo a las tropas de tierra. El catálogo era realmente impresionante, desde el Rheinbote (mensajero del Rhin), un terrible misil táctico tierra-tierra, lanzado por vez primera durante la ofensiva de las Ardenas en diciembre de 1944, hasta los primeros misiles antiaéreos como el Rheintochter. Y si el fin de la guerra no lo hubiera impedido, las V-9 y V-10 que se preparaban en abril del ‘45 en los complejos industriales subterráneos del macizo montañoso del Hartz hubieran permitido a los nazis bombardear los Estados Unidos.

A un paso de la ciencia ficción

    A principios de los ‘40, el doctor Richard Wallauschek desarrolló un arma revolucionaria a la que denominó “cañón sónico”. Estaba formado por dos reflectores parabólicos conectados por varios tubos que formaban una cámara de disparo. A través de los tubos entraba en la cámara una mezcla de oxígeno y metano que era detonada de forma cíclica. Las ondas de sonido producidas por las explosiones, por reflexión, generaban una onda de choque de gran intensidad que creaba un rayo sónico de enorme amplitud. La nota aguda que enviaba superaba los 1.000 milibares a casi 50 metros. A esta distancia, medio minuto de exposición mataría a cualquiera que se encontrara cerca, y a 250 metros seguiría produciendo un dolor insoportable. Esta curiosa arma no fue nunca empleada en un campo de batalla (era muy voluminosa, pues el segundo reflector medía más de 3 metros), aunque hay rumores de que se usó con animales.

    En cuanto al “rayo torbellino” se construyó en el Instituto Experimental de Lofer, en el Tirol austriaco. Diseñado por el doctor Zippermeyer, tenía como base un mortero de gran calibre que se hundía en el suelo y disparaba proyectiles cargados de carbón pulverizado y un explosivo de acción lenta. La mezcla, al explosionar, debía crear un tifón artificial que derribaría cualquier avión que se encontrase en las proximidades. La idea era buena y es probable que los cambios de presión hubiesen provocado una tensión en las alas suficiente para destruirlas. Aún más original era el “cañón de viento”. Feo y grotesco en apariencia, estaba construido con un gran caño curvo con un codo en forma de giba y apoyado en un enorme afuste. Era una maravilla de precisión química, pues actuaba con una mezcla crítica de oxígeno e hidrógeno en proporciones moleculares seleccionadas. Lanzaba, tras una violenta detonación, un proyectil de “viento”, una especie de taco de aire comprimido y vapor de agua con potencia suficiente para simular el efecto de una granada. Las pruebas se realizaron en Hillersleben y se logró destruir planchas de madera de 2,5 centímetros de grosor a 183 metros de distancia. Un prototipo experimental se instaló en un puente sobre el Elba poco antes de acabar la guerra, aunque nunca llegó a ser usado.

Bomardero Intercontinental Arado Ar. 555 E.

    Otra extraña idea que ha tenido eco en la prensa más sensacionalista y conspiranoica es la “bomba endotérmica”, sobre la cual hay muy pocas pistas. Se trataba de bombas que serían lanzadas por aviones de gran radio de acción y con capacidad para, al detonar, crear una zona de intenso frío que congelaría en un radio de un kilómetro toda forma de vida de manera temporal. Esta ingeniosa arma “ecológica”, que no destruía el lugar ni las propiedades era muy apreciada, pues no generaba radiación.

    Las investigaciones sobre alteración del clima en todas sus formas alcanzaron cotas que desconocemos, pues las pruebas fueron destruidas. No obstante los alemanes confiaron en estas armas climáticas hasta después de acabada la guerra, sin que sepamos todavía con qué objetivos. No es casual que la última unidad militar alemana que se entregara fuera la que ocupaba la estación de investigación metereológica de la isla ártica noruega de Spitzbergen, en septiembre de 1945, más de seis meses después de la caída de Berlín y sólo al saber que se había rendido Japón. Uno de los misterios de la II Guerra Mundial aún por desentrañar.

    Las armas secretas no fueron meros caprichos ni rumores. Por el contrario, fueron creaciones sólidas, en ocasiones muy eficaces y con un poder aterrador; que hoy, en el siglo XXI, siguen despertando admiración, aun siendo la prueba viva de lo que el ingenio humano puede hacer cuando se conduce de manera fanática y cruel.

Imaginación Organizada

    Los proyectos militares secretos son caros. Por eso, en la Alemania del III Reich, al igual que ocurre en la actualidad en los EE.UU., una parte considerable de la investigación se encontraba en manos de compañías privadas como Krup o Mauser, verdaderos macrocomplejos industriales con fábricas e intereses en todo el mundo, principalmente en América del Sur, lo que les permitió trabajar aislados y evadir las restricciones impuestas a Alemania por el Tratado de Versalles. Al frente de la investigación del Ejército se encontraba el ministro de Armas y Producción de Guerra dirigido por Albert Speer. De él, dependían el Hereeswaffenamt Prüfwesen, la Oficina para Armamento para el Ejército, conocido como Wa Prüf, y la Sección de Investigación de Armas o Waffen Forschungs.

    Ambas organizaciones eran controladas por la Hereeswaffenamt u Oficina de Armamento dirigida durante la guerra por el general Becker y a su muerte por el general Leeb, quienes se organizaron en subdivisiones orientadas a cada tipo de proyecto: armas y municiones, señales, equipos ópticos y comunicaciones, ingeniería y cohetes. En la Marina había algo similar. Se trabajaba en subgrupos especializados y con apoyo de compañías privadas. La División Naval de Armanento Marine Waffenamt dependía también de Speer y contaba además con las divisiones experimentales, que filtraban cada proyecto mediante la aplicación intensiva de controles que garantizaban los mejores productos, con unos requisitos de calidad cada vez mayores. Pero sin duda por su complejidad y logros destaca la inmensa maquinaria creada por Göring para su Luftwaffe, la cual estaba bajo su total control, por encima incluso del poderoso Speer.

    A través de la Techniches Amt dirigida por el general Udet, contaba con unidades especializadas en motores, armas, bombas y torpedos, comunicaciones y radares, equipo de tierra, etc. Con personal calificado, motivado y con salarios muy altos, los logros estaban garantizados. Los centros de trabajo como el Instituto Göring de Armas Aéreas, camuflado en el subsuelo de un bosque, tenían unas instalaciones tan formidables que ni aún hoy han sido superadas.

Guerra Biológica

    Si en algo destacaron los alemanes en los siglos XIX y XX fue en la industria química. En el campo de los gases nerviosos, Alemania disponía desde el año 39 del Tabun (óxido de cianodimetilamonatosfosfina), al que siguió el Sarin (fluorometilpinacoliloxifosfina), y más adelante el Soman. Se trataba de líquidos incoloros que afectan a los centros nerviosos, provocando una muerte horrible acompañada de vómitos, náuseas, diarrea y contracciones musculares. Una décima de miligramo basta para matar a un ser humano. Los alemanes los probaron en campos de concentración, pero no se atrevieron a usarlos en la guerra por temor a represalias aliadas. En el campo de la guerra biológica desarrollaron un arma basada en el clostridium botulinum, bacteria que produce como sustancia residual de su metabolismo el toxin botulin, el veneno más poderoso conocido. Se diseñó un sistema de nebulizadores que podían soltar el veneno pulverizado en la niebla, para que el viento llevase la nube de muerte hasta Inglaterra. Por suerte, el miedo a un contraataque detuvo el proyecto.

FUENTE: http://sgm.casposidad.com/

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FRANKLIN DELANO ROOSEVELT

BIOGRAFÍAS

Franklin Delano Roosevelt (1882-1945), político estadounidense, presidente de Estados Unidos (1933-1945), el único elegido cuatro veces consecutivas; su programa, conocido como el New Deal, fue una respuesta a la Gran Depresión que convirtió al gobierno de su país en instrumento activo de cambio económico y social en contraste con su tradicional papel pasivo; durante la II Guerra Mundial, llegó a significados acuerdos con el resto de los aliados para derrotar a las potencias del Eje y establecer una organización internacional que gestionara la paz posterior.

Nacido el 30 de enero de 1882 en la localidad de Hyde Park, perteneciente al condado de Dutchess (estado de Nueva York), en el seno de una familia acomodada, era primo lejano de quien se convertiría asimismo en presidente estadounidense y premio Nobel de la Paz, Theodore Roosevelt.

Su formación comenzó en una selecta institución de enseñanza privada, la Groton School de Massachusetts. Tras graduarse en la Universidad de Harvard en 1904, asistió a la Facultad de Derecho de la Universidad de Columbia y comenzó a ejercer la abogacía en la ciudad de Nueva York en 1907, dos años después de contraer matrimonio con una sobrina de Theodore, Eleanor Roosevelt.


Comienzos de su carrera política

Como miembro del Partido Demócrata, la carrera política de Franklin Delano Roosevelt empezó con su elección para el Senado del estado de Nueva York en 1910. Su apoyo a la candidatura presidencial del también demócrata Thomas Woodrow Wilson en 1912 le valió la designación como secretario adjunto de la Armada en el gobierno de éste, cargo que ejerció desde 1913 hasta 1920, periodo durante el cual tuvo lugar la participación estadounidense en la I Guerra Mundial, entre 1917 y 1918. Nominado para la vicepresidencia en la candidatura demócrata de 1920, liderada por James Cox, no obtuvo tal cargo por la victoria del republicano Warren G. Harding en los comicios celebrados ese año.

Roosevelt sufrió un ataque de poliomielitis en 1921, pese a lo cual aceptó presentarse siete años más tarde como candidato para gobernador de Nueva York, en el marco de una estrategia electoral demócrata dirigida a aprovechar su prestigio en el norte para que el candidato presidencial, Alfred Smith, ganara el voto de ese estado. Aunque Roosevelt resultó elegido gobernador de Nueva York en 1928, Smith fue derrotado en las elecciones presidenciales de ese año por el republicano Herbert Clark Hoover.

Durante sus dos mandatos como gobernador de Nueva York (1929-1933), Roosevelt cimentó su reputación progresista gracias a su apoyo a los empobrecidos agricultores del norte. Cuando en el año de inicio de su cargo neoyorquino comenzó la Gran Depresión, intentó extender la protección del gobierno del estado a la población urbana a través de la Temporary Emergency Relief Administration (Agencia de Socorro en Emergencias Temporales). Comoquiera que la crisis económica se agudizó, reunió al denominado Brain Trust (un grupo de profesores de la Universidad de Columbia que colaboraría más tarde en su asesoramiento para aplicar el New Deal) con el objeto de elaborar un programa global que diseñara soluciones para la Gran Depresión.

Roosevelt ganó la nominación del Partido Demócrata a la presidencia, lo que le permitió derrotar fácilmente a Hoover en las elecciones celebradas en 1932.
Presidente

Su promesa electoral de “un nuevo reparto para el pueblo estadounidense” fue un presagio de la innovadora prolongación del poder federal a la vida cotidiana del país, desde que en marzo de 1933 accediera a la presidencia.

El esfuerzo por restaurar la prosperidad

Sus tres primeros meses en el cargo estuvieron marcados por una legislación promovida desde el poder ejecutivo, encabezado por él mismo. En una época de alarmante desempleo, con la bolsa de valores hundida, miles de bancos inmersos en procesos de quiebra y los precios de los productos agrícolas por debajo del coste de producción, el Congreso aprobó a petición de Roosevelt una serie de medidas de emergencia destinadas a proporcionar liquidez a las instituciones bancarias, tales como el abandono del patrón oro en 1933 o la devaluación del dólar un año más tarde.

Aparte de las medidas de socorro, como la creación de la Works Progress Administration (Agencia para la Mejora del Trabajo), el New Deal (nombre de la política económica y social aplicada por Roosevelt, que ha sido traducida al español como “Nuevo Reparto”, pero también como “Nuevo Trato”) apuntaba a la búsqueda de soluciones a largo plazo para los problemas derivados de la I Guerra Mundial. El hundimiento de la agricultura como consecuencia del exceso de producción había comenzado en 1921, haciendo que millones de agricultores emigraran a las ciudades a lo largo de esa década. Roosevelt consideraba que ésta era la principal causa del colapso económico producido en 1929 y respondió con un amplio programa agrario respaldado por la Agricultural Adjustment Act (Ley de Regulación o Adaptación Agrícola) de 1933, aplicada por su secretario (ministro) de Agricultura y futuro vicepresidente suyo, Henry Agard Wallace. Esta legislación introdujo controles de producción para equilibrar la oferta y la demanda, facilitó la reforestación y conservación de espacios naturales y proporcionó subvenciones para poder restringir la producción agrícola.

El programa de la Tennessee Valley Authority (Autoridad del Valle del Tennessee), elaborado en 1933, establecía la construcción de presas para generar energía eléctrica, controlar el agua y mejorar las técnicas agrarias y de navegación fluvial, pero también asumía la creación de hospitales y escuelas. Las nuevas industrias, atraídas por el bajo costo de la electricidad y mano de obra, diversificaron la economía sureña y beneficiaron a un área empobrecida hasta entonces.
La Coalición del New Deal

La política del New Deal atrajo hasta el Partido Demócrata a la población negra y a otras minorías urbanas, así como al movimiento laborista, formándose la llamada Coalición del New Deal. La National Industrial Recovery Act (NIRA, Ley de Recuperación Industrial Nacional) de 1933 pretendió aplicar un esquema de estabilización industrial diseñado para mantener los precios y promover la formación de sindicatos. La estricta regulación de la emisión de valores bursátiles, reforzada por la Securities and Exchange Commission (Comisión de Bolsa y Valores), aumentó aún más la oposición de los empresarios. Por contra, los beneficios generados por la Social Security Act (Ley de Seguridad Social) de 1935, por la legislación del seguro de desempleo y por la Ley de Normalización del Trabajo de 1938 le otorgó el apoyo incondicional de la clase obrera.

Ese conjunto legislativo ha sido considerado como el comienzo del Estado de bienestar en Estados Unidos. No obstante, en 1935 y 1936 el Tribunal Supremo de Estados Unidos, compuesto en su mayoría por miembros conservadores, declaró inconstitucionales las disposiciones de la NIRA y de la Ley de Regulación o Adaptación Agrícola.


Reelecciones

Tras derrotar al candidato republicano Alfred M. Landon y ser reelegido presidente en la cita electoral de 1936, Roosevelt trató de neutralizar al Tribunal Supremo mediante su reorganización. También hubo de afrontar la oposición al New Deal generada en el Congreso por parte de una coalición de demócratas conservadores y republicanos.

La inminencia de la II Guerra Mundial, seguida de la participación de Estados Unidos en la misma, desviaron a partir del final de la década de 1930 la atención de la política interior del presidente e hicieron posible su reelección frente a los candidatos republicanos Wendell L. Willkie y Thomas Edmund Dewey, en 1940 y 1944, respectivamente.
Política exterior antes de la guerra

El cargo de secretario de Estado (ministro de Asuntos Exteriores) fue desempeñado durante los tres primeros mandatos de Roosevelt por Cordell Hull. Uno de los actos más importantes de su primer año presidencial fue el reconocimiento de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Aunque había apoyado en su momento al entonces presidente Thomas Woodrow Wilson, Roosevelt abandonó las ideas de éste relativas a la mayor participación estadounidense en las relaciones internacionales y el país retornó así a su tradicional aislacionismo. No obstante, a finales de la década de 1930, espoleado por la agresiva actitud del dictador alemán Adolf Hitler en Europa y por el expansionismo japonés en el océano Pacífico, impulsó a Estados Unidos para que se implicara de nuevo en los asuntos internacionales. Sin embargo, se vio frenado por el fuerte sentimiento aislacionista de los votantes y por la actividad del Congreso, que aprobó una serie de leyes de neutralidad destinadas a evitar la entrada de Estados Unidos en la II Guerra Mundial.

Roosevelt hizo prevalecer su postura cuando, alarmado por la ocupación de Francia por parte de Alemania en 1940, el Congreso aprobó al año siguiente la denominada Lend-Lease Act (Ley de Préstamo y Arriendo) para ayudar a Gran Bretaña en su resistencia contra los bombardeos germanos. Dicha norma jurídica, creada para proveer de recursos a los países atacados por las potencias del Eje, fue aplicada a su vez a la URSS, después de que en junio de 1941 ésta fuera invadida por los ejércitos alemanes. El ataque japonés a la base estadounidense de Pearl Harbor (Hawai) el 7 de diciembre de 1941 hizo que Estados Unidos entrara al día siguiente en el conflicto, alineándose junto a Gran Bretaña y la URSS, tras la aprobación por parte del Congreso de la declaración de guerra a Japón solicitada por el propio Roosevelt.

Por lo que se refiere a la actitud de su administración ante los demás países del continente americano en esta primera fase de su actividad exterior, el presidente formuló su intención de aplicar una “política de buena vecindad”. Expresados estos deseos en la reunión panamericana celebrada en Montevideo (1933), y confirmados en la que tuvo lugar en Buenos Aires (1936), los principios de cooperación económica y política entre Estados Unidos y las naciones latinoamericanas se hicieron realidad cuando Roosevelt reconoció la soberanía de Cuba (1934) y Panamá (1936), así como al ordenar la retirada estadounidense de Nicaragua (1933) y Haití (1934).
La II Guerra Mundial

Junto con el primer ministro británico, Winston Churchill, firmó en agosto de 1941 una decisiva declaración conjunta que pasó a ser conocida como la Carta del Atlántico. En enero de 1943, reunidos ambos en la ciudad marroquí de Casablanca, insistieron en la rendición incondicional del Eje para evitar un futuro resurgimiento militar de las potencias que lo componían. En la Conferencia de Quebec (agosto de 1943) se planificó la posible invasión de la región francesa de Normandía, en manos alemanas. En Moscú (octubre de 1943) los ministros de Asuntos Exteriores de los países aliados aprobaron la creación de una organización internacional que asegurara la paz mundial tras la guerra. La estrategia militar y el problema de la ordenación territorial de la posguerra se trataron en la Conferencia de Teherán (noviembre-diciembre de 1943), donde se acordó la definitiva invasión del norte de Francia, y en una reunión celebrada en Quebec (septiembre de 1944).

Finalmente, en la Conferencia de Yalta (febrero de 1945), Roosevelt, Churchill y el máximo dirigente soviético, Iósiv Stalin, que ya se habían reunido en Teherán dos años antes, expusieron por primera vez sus planes para crear tras la guerra un organismo internacional con el objetivo de preservar la paz. Sin embargo, Roosevelt no pudo asistir al final de la guerra ni a la creación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Falleció el 12 de abril de 1945, en la localidad de Warm Springs (Georgia), y fue sucedido por su vicepresidente, Harry S. Truman.

FUENTE: http://sgm.casposidad.com/

II GUERRA MUNDIAL NAUFRAGIOS SON UNA AMENAZA DE DERRAMES DE PETRÓLEO

Alrededor del mundo, los gobiernos están tomando existencias de aceite sumergido a bordo largo hundidos, barcos deterioro.

POR Jessica Marshall

FUENTE: http://news.discovery.com/earth/shipwreck-oil-spill-uss-arizona-110722.html

La esencia

  • Miles de naufragios II Guerra Mundial podría representar una amenaza aceite poco conocido derrame.
  • Después de décadas de corrosión y bajo el agua de onda de acción, que podría comenzar con fugas de aceite.
  • NOAA está tratando de asignar los barcos que representan la mayor amenaza para que puedan ser remediados antes de que provoquen un derrame.

Los derrames de petróleo son un misterio. Decenas de todo el decenio de 1990 había matado a más de 50.000 aves marinas y nutrias marinas varios en la costa de California.

“No hemos podido encontrar una fuente,” dijo Lisa Symons, Evaluación de Daños y Coordinador de Protección de Recursos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica. Analizando el aceite, los investigadores determinaron que todos vinieron de la misma fuente y que no era una filtración de crudo bajo el agua natural de California.

Finalmente, en 2002, el equipo de Symon identificado al culpable: el naufragio del SS Luckenbach Jacob, un carguero rumbo a Corea cargado con suministros para el esfuerzo de guerra de Corea.

El Luckenbach se hundió frente a la costa de California en el verano de 1953 después de chocar con otro barco. Después de décadas en el fondo del océano, el barco comenzó a fugas de petróleo a través de tubos de ventilación corroídos, eructos hasta sus tiendas un poco a la vez, sobre todo porque las tormentas sacudieron el naufragio.

NOTICIAS: Barco romano Llevado Fish Tank vivo

 

Pero el Luckenbach no es una amenaza aislada. En todo el mundo, los gobiernos están haciendo balance del aceite sumergido a bordo de los barcos hundidos de largo.

Más de 8.500 naufragios potencialmente contaminantes se sientan en el fondo del mar y más de 6.300 de ellos son de la época de la Segunda Guerra Mundial. Ahora, después de 70 y pico de años de la corrosión y el maltrato por las corrientes, algunos no pueden aguantar la carga tóxica durante mucho más tiempo.

“Muchos de estos restos están llegando a un punto de su curva de caída en los que pueden experimentar algunos cambios estructurales y pueden gotear un poco de contaminación”, dijo David Conlin, Jefe de la Servicio de Parques Nacionales sumergido Centro de Recursos, con sede en Lakewood, Colorado

“Este es un problema global”, agregó. ”Realmente la Segunda Guerra Mundial fue la primera guerra que se basa en el petróleo. Ésta fue la primera guerra donde los buques que transportan petróleo fueron los primeros blancos de ataque por el enemigo, y porque se trataba de una guerra mundial, estos barcos están distribuidos por todo el lugar “.

La cantidad de aceite contenida en estas naves podrían estar en cualquier lugar 757 millones a 6 mil millones de galones de acuerdo con una evaluación de 2005 preparado por Dagmar Ektin de Consultoría Investigación Ambiental en Cortlandt Manor, Nueva York y otros.

Esa cantidad es de entre 3,6 y 30 veces estimación de la NOAA para la cantidad de petróleo derramado por el desastre de Deepwater Horizon, 205,8 millones de galones.El Exxon Valdez derramó 11 millones de galones. Sin embargo, la amenaza de la nave sumergida es diferente a cualquiera de ellos, ya que los barcos están dispersos y no se deshaga de una vez.

En un intento por tomar la iniciativa para hacer frente a la creciente amenaza que estos barcos viejos pose, equipo Symon de la NOAA está llevando a cabo un inventario de los buques en aguas de Estados Unidos, la recopilación de toda la información posible para elaborar una lista de prioridades de los barcos que representan el mayor riesgo .

Han vuelto a los registros antiguos de los buques y sus cargas, y han combinado la información con informes de buzos recreativos o técnicos ‘sobre las ruinas, cuando sea posible. Tratan de determinar si la Marina voló los restos hasta eliminar un peligro para la navegación, por ejemplo, u otros factores que puedan influir en la cantidad de petróleo estaba a bordo.

Luego, en los casos pertinentes, los miembros del equipo utilizan modelos para pronosticar dónde iría un derrame utilizando modelos de las corrientes y de los vientos, y evaluar los impactos económicos potenciales de un derrame dado, Symons dijo.

Envío corroen más rápidamente en muy oxigenada o en el agua más caliente, el agua más caliente, pero también promueve el crecimiento de organismos marinos sobre los cascos, que puede formar una “costra” en los cascos de conservarlos, de acuerdo con Conlin.

La mayoría de los restos están a lo largo de la costa atlántica, donde submarinos alemanes hicieron el mayor daño. Symons dijo que sus equipos han reducido la lista a los 40-45 de los buques de más alta prioridad y que están continuando para reducir la lista, aunque la información que en muchos casos es irregular.

“Estas operaciones son tremendamente caros”, señaló Conlin, “Pero la otra cosa a tener en cuenta es que es mucho menos costoso de limpiar un naufragio antes de la liberación de petróleo y no después de que el aceite se libera.”

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La limpieza de la Luckenback costar $ 18-22 millones, Symons dijo. Hay varias cosas que elevó el gasto: el aceite se había escapado ya está causando daños que requieren remediación, los restos del naufragio sáb lejos de la costa, y el aceite resultó ser la consistencia de la mantequilla de maní, por lo que los equipos de rescate tuvieron que calentar para bombearla hacia fuera.

Por lo general, la limpieza de los restos consiste en puntear en los compartimentos y bombear el petróleo, pero puede ser difícil saber qué compartimientos contienen el aceite después de tantas décadas, y en función de la orientación de los restos del naufragio, puede ser difícil de conseguir en ellos, Symons y Conlin señaló.

Conlin fue parte del equipo que analiza el USS Arizona, el buque de guerra hundido en el ataque de 1941 a Pearl Harbor. A pesar de que alberga a unos 600.000 galones de fuel oil, que es estable por ahora, Conlin dijo.

Como un barco de guerra “, que está diseñado para absorber el daño”, dijo Conlin, con gruesas placas de metal del casco y muchos pequeños tanques de combustible.

“En base a la velocidad de corrosión, con base en la cantidad de material del casco que aún permanece y se basa en el análisis de las fuerzas estructurales en el trabajo, no anticipamos colapso estructural significativo durante cientos de años”, dijo.

El USS Arizona, como otros de la NOAA naufragios está considerando, es una tumba de guerra, lo que significa que los restos se dejan reposar, si es posible, y se trata con medidas adicionales de respeto.

Los problemas no se limitan a aceite, los investigadores observaron. Algunos buques llevan municiones, desechos químicos, materiales radioactivos y mucho más.

“Es un tema que ha escapado a la atención de la gente por mucho tiempo. Cuando las cosas están bajo el agua, están fuera de la vista y de la mente. Es importante desarrollar un plan para colaborar con esto”, dijo Conlin.

El Imperio Alemán

Alemania nazi

Para otras acepciones de Imperio Alemán véase Imperio Alemán (desambiguación).
Großdeutsches Reich¹
Imperio de la Gran Alemania
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Bandera Escudo
Bandera Escudo
Lema nacionalEin Volk, ein Reich, ein Führer(español«Un pueblo, un imperio, un líder»).
Himno nacionalHorst Wessel Lied (alemán: «Canción de Horst Wessel». También conocida como: Die Fahne hoch (alemán: «La bandera en alto»).
Ubicación de Nazi-Deutschland / Alemania nazi / Tercer Reich

Mapa de la división administrativa de Alemania en 1944.

Capital Berlín
52°31′N 13°24′E
Idioma oficial Alemán
Gobierno Nacionalsocialista
Reichspräsident (Presidente)
 • 19251934 Paul von Hindenburg²
 • 19341945 Adolf Hitler
 • 1945 Karl Dönitz
Reichskanzler (Canciller)
 • 19331945 Adolf Hitler
 • 1945 Joseph Goebbels
 • 1945 Lutz Schwerin von Krosigk³
Historia
 • Hitler toma el poder 30 de enero de 1933
 • Establecimiento4 31 de marzo de 1933
 • Noche de los cuchillos largos 30 de junio de 1934
 • Anschluss 10 de abril de 1938
 • Inicio de la II Guerra Mundial 1 de septiembre de1939
 • Muerte de Hitler 30 de abril de 1945
 • Rendición incondicional 8 de mayo de 1945
Superficie
 • 1933 633.786 km2
Población
 • 1933 est. 65.336.000
     Densidad 103,1 hab./km²
Moneda Reichsmark
Miembro de: Fuerzas del EjePacto Tripartito
¹ Desde 1933 hasta 1943 Deutsches Reich; desde 1943Großdeutsches Reich.
² Desde la muerte de Hinderburg, el cargo de Presidente quedó vacante, aunque Hitler lo tomó de manera implícita. Esto quedaría demostrado al nombrar a Dönitz como su sucesor en el cargo en 1945.
³ Antes de morir, Hitler nombró Canciller a Goebbels, pero éste se suicidó al día siguiente.
4 La República de Weimar no fue disuelta oficialmente hasta 1945.

La Alemania nazi o nacionalsocialista fue el periodo de la historia de Alemania comprendido entre 1933, año de la llegada al poder del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán de Adolf Hitler y 1945, año de la derrota del país en la Segunda Guerra Mundial que tuvo como consecuencia el final del regimen nacionalsocialista . Utilizando la propia terminología nacionalsocialista, se emplean también los nombresTercer ReichGran Reich AlemánImperio nazi o III Imperio Alemán para aludir a dicha etapa.

Definiciones

El término nazi es la apócope de nacionalsocialismo en alemán. Esta ideología fue institucionalizada en el Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores(PNSAT), en alemán Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei (NSDAP), también conocido como partido Nazi.

El Tercer Reich es el período y se utiliza como sinónimo para la Alemania nazi. El término fue introducido por la propaganda nazi, que contaba al Sacro Imperio Romano Germánico como el primer Reich o imperio, al Imperio alemán de 1871 como el segundo y a su propio régimen como el tercero. Esto se hizo para sugerir una vuelta gloriosa de la Alemania anterior tras la República de Weimar instaurada en 1919 y que, sin embargo, nunca fue disuelta oficialmente por el nuevo régimen. Desde 1939, sin embargo, los propios nazis evitaron utilizar la expresión «el Tercer Reich» y prefirieron llamarlo «Gran Reich alemán» (Grossdeutsches Reich), con el objeto de aludir a la considerable expansión de sus fronteras que se produjo en 1939 y 1940.1

El partido Nazi procuró combinar símbolos tradicionales de Alemania con símbolos del partido Nazi, siendo un símbolo único, la esvástica, el más representativo del régimen, en un esfuerzo por afianzar la idea de unidad entre sus ideales y Alemania.